José Emilio Pacheco: El maestro cautivante

joseemilio-523x374_t670x470La muerte del escritor mexicano José Emilio Pacheco ha impactado en la comunidad de lectores, escritores y artistas que han admirado su trayectoria de poeta.

Su partida a los 74 años, y su vida engrandeció la literatura mexicana con una obra sobria, comprometida y mayoritariamente escrita en verso, con una humildad que le hizo rechazar hasta el último momento el título de mejor poeta mexicano vivo.

El escritor Sergio Ramírez Mercado resaltó el “don natural” de Pacheco, a quien destacó como un orfebre de la poesía. “La poesía fue en José Emilio un don natural, jamás nada forzado, la belleza sin tropiezos, pero a la vez fue un orfebre”, escribió Ramírez en su cuenta de Twitter @sergioramirezm, donde compartió un par de reflexiones sobre el escritor.

“José Emilio Pacheco fue las palabras, fue la lengua, fue la poesía más pura de nuestro tiempo y lo será del tiempo futuro. Un clásico”, añadió Ramírez.

CONDOLENCIAS NACIONALES

El Centro Nicaragüense de Escritores también lamentó la muerte del artista mexicano.

La escritora Gloria Gabuardi, secretaria ejecutiva del Festival Internacional de Poesía de Granada, lamentó el deceso y expresó que en reiteradas ocasiones le habían invitado a participar de este evento poético, pero Pacheco no pudo asistir por motivos de salud.

“Deja un gran legado, como un grande de la poesía latinoamericana, y mundial, es un pesar que ya no esté entre nosotros”, manifestó la escritora.

EL MEJOR POETA

“No soy el mejor poeta de México, ni siquiera el de mi barrio”, ironizaba en 2009 el escritor, recordando que vivía muy cerca de su amigo, el poeta argentino Juan Gelman (1930-2014) en el residencial barrio Condesa, de Ciudad de México.

La muerte del autor de Batallas en el desierto (1981) llega apenas 12 días después de la de Gelman, dejando aún más huérfana de referentes a la poesía latinoamericana.

Pacheco nació en Ciudad de México el 30 de junio de 1939. Era uno de los escritores más queridos de este país por su sencillez y por la categoría de su obra, que le hizo merecedor en 2009 del Premio Cervantes, el más importante de las letras en español, y ese mismo año del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.

A menudo comparado con su compatriota Octavio Paz (1914-1998), premio Nobel de Literatura y con quien trabajó en la antología Poesía en movimiento (1966), Pacheco reflexionó en su variada obra sobre cuestiones existenciales, éticas, pero también sobre la historia y cotidianidad de su país.

“Cada poema de Pacheco es un homenaje al no, al tiempo, que para él es el agente de la destrucción universal, y a la historia, que para el escritor es un paisaje de ruinas”, escribió sobre él Octavio Paz.

CRÍTICO

Poseía una mirada crítica, como su posición antitaurina, a pesar de que utilizaba en muchos casos un lenguaje plagado de términos taurinos. “Yo no digo, ‘estoy cansado’, sino ‘estoy para el arrastre’”, decía.

Recientemente, su crítica por lo poco que, a su juicio, se apreciaba la literatura en México, “el 0.1 por ciento de lo que se dedica al futbol”, espetó. En 2010, en una entrevista con Efe, Pacheco dejó claro que lo que realmente le habría gustado hubiera sido “detener la violencia y la maldad”.

[Publicado en La Prensa].

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