SILVIA SILER

Poeta mexicana, consultora en comunicaciones y promotora cultural. Sus poemarios han sido reconocidos en el International Latino Book Award (ILBA) 2015 y 2016. Ha sido publicada en varias antologías, siendo la última Voces de América Latina que actualmente se estudia en Hunter College en NY también finalista del ILBA. Recibió el premio Gabriela Mistral, Julia Burgos y Frida Kahlo otorgado por el grupo Galo Plaza en Nueva York por su contribución a la cultura latinoamericana en el 2015. Ha escrito y producido dos obras de teatro-flamenco con poesía: Este nuestro espacio presentado en el teatro Poet´s Den (2013) y el Monólogo de la Gitana (2015), presentado en la sinagoga B`Nai Jershurun en Nueva York. Fué fundadora y participa de actividades conjuntas con el colectivo poético Fuego de Luna. Su poesía acompaña la exposición Manorar en el Museo Textil de Oaxaca durante el verano 2017.

Participó en el festival Internacional de poesía de Granada, Nicaragua en el 2015 y 2016, la Feria Internacional de Guadalajara 2016, el 3er Encuentro de Mujeres Poetas de la Cuenca de Papaloapan 2015  y ha sido visitante distinguida de la ciudad de Santa Ana en el Salvador en el 2015.  En Nueva York, colabora en distintas lecturas con la comunidad hispana, trabaja actualmente el diseño de talleres de poesía y sanación que tuvo su programa piloto en El Salvador y con la organización Mixteca Organization de población migrante. Ha hecho lecturas en el Museo Hispanic Society, New York Public Library, el Festival de Poesía de CUNY, la Nacional Spanish Benevolent Society, y Hunter College entre otros.

Tiene maestría en Relaciones Internacionales de Columbia University, y de francés, cursó un diplomado en Literatura Moderna y Contemporánea de América Latina en la Universidad Iberoamericana en México. Tiene su consultoría registrada como MujerPrisma para creación de contenido y traducciones del inglés, francés portugués e italiano. (mujerprisma.com).

Aire

 

Procuro las esquinas del aire
como brisa del retorno,
vida
entre ires y venires,
como gesto que sacude los corpúsculos
de la genealogía.
El aire me recicla palabras:   madre,
mujer,
mariposa,
musa
como aspira la larva regenerarse
y exhalar vida en otros.

 

El aire exige conservar el nombre,
o renombrar el infinito,
amando cada instante de libertad

 

Las esquinas del aire
me dicen YO,
como se dice territorio.