OMAR LARA

Poeta, traductor, editor y profesor universitario. Graduado en Filología en la Facultad de Lenguas Romances y Clásicas de la Universidad de Bucarest. Ha publicado, entre otros, los libros de poemas: Argumento del día (1964); Los Enemigos (1967); Serpientes (1974); El viajero imperfecto (1979); Fugar con juego (1984); Jugada Maestra (1998); Vida probable (1999) y Bienvenidas calles del Perú (2001). Ha traducido varios poetas de lengua castellana al idioma rumano, entre ellos Jorge Teillier (con la colaboración de Marin Sorescu) y varios poetas de la lengua rumana al castellano, entre ellos, Marin Sorescu y Mihai Eminescu. Fundó y dirigió el grupo de poesía Trilce (Valdivia, Chile, 1964). Ha ganado, entre otros, los premios Casa de las Américas (Poesía, 1975); y el Premio Internacional Fernando Rielo (Traducción).

es autor de más de treinta libros de poesía, entre ellos Los Buenos Días, El Viajero Imperfecto, Islas Flotantes, Vida Probable, Fuego de Mayo, Bienvenidas calles del Perú, Voces de Portocaliu, La NuevaFrontera, Papeles de Harek Ayun, Cuerpo Final.

Algunas  distinciones recibidas por el poeta son el Premio Casa de las Américas, la Beca de Creación John Guggenheim, la Medalla Mihai Eminescu, Rumanía, la Medalla Presidencial Centenario Pablo Neruda, el Premio Nacional de Poesía Fernando Santiván, el Premio Casa de América de Poesía Americana, el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Trieste, el Premio Internacional Ovidio (Rumania), el Premio Internacional de Poesía Rafael Alberti.

 

 

Mama, yo sé que nada

Mamá,
yo sé que nada
tienes que ver
con este mundo.
Tú no lo hiciste, madre,
tampoco yo,
es un mundo sin padre
es un mundo sin madre
(si tuviera ese río
si la niñez convulsa
conservara ese río).
Vámonos, madre
vámonos
en un grupo con el abuelo Juan
y usted, mamá
hiriéndose las uñas en la tierra.
Esa visión, madre,
no es de mí,
es del otro que fui…
Hoy estoy solo, madre
delante de ese espejo
que corre como el río debajo de las nubes,
yo remo en ese espejo
hacia la isla del Sueño
donde me pierdo y me hallo
donde me hallo y me pierdo.
Viene el tue-tué. Él viene
viene el caballito con las campanitas,
viene la bruja con su inmensa sierpe,
viene un tío negro que apenas musita,
viene el brujo grande con sus sementales,
viene Braganza con su nave mágica.
Vámonos madre.
Vámonos.