MARIO NOEL RODRÍGUEZ

Poeta, escritor, periodista cultural, publicista, gestor cultural. Aunque estudió literatura, el camino lo llevó por diversos oficios; algo que nutrió su obra literaria. Nace a la vida literaria conformando el grupo literario “El papo, cosa poética”. Desde sus comienzos, su obra se caracterizó por ser una búsqueda de la invención. Ejemplo fue su “Este andar sobre las aguas” (agotado), cuyo diseño fue un referente entre los estudiantes universitarios de diseño de los años noventa.
Ha incursionado montó un homenaje multimedia a Frida Kahlo con la artista visual Alexia Miranda.
Creador de múltiples proyectos, entre otros: Encargado de Café literario y Cine Club en Universidad Pedagógica de El Salvador. Encargado de Cine Club, en Palacio Tecleño de la Cultura y las Artes. Fundador y actual presidente del Foro de Escritores de El Salvador. Fundador de grupo literario “Tareya”. Fundador de la Casa de Juan Caminos. Fundador de la Cofradía de San Simón.
Publicaciones: Breve breve que la vida es breve, Agítese antes de leer, La costilla, Por aquí pasaba un río, Hambre de vivir, Epitalamio, Este andar sobre las aguas, Foto movida, Sonectud, Estado Vallejo, Irakundia, Rumor del rocío, Brasil poemas para cantar un país, Ruiseñoras del Edén y un CD conteniendo su libro Yo quiero ser frijol mágico (leído por niños), Cuento abejas para despertar (ilustrado por Salvador Llort), Verde que te quiero ver verde y el Bufón fón fón (ambos poesía infantil).
Mereció el Premio Hispanoamericano Laboral de Poesía “Javiera Carrera” (Santiago de Chile, 1984), con su obra Salarrué. Ganador del Premio Hispanoamericano de Poesía de Quetzaltenango (Guatemala, 1997, 2008), por sus libros Estado Vallejo e Irakundia, respectivamente. Sus poemas han sido traducidos al portugués y al inglés.

Amada Libertad, mártir
Ametrallaba el odio con la máquina de escribir canarios,
ella, la poeta de ojos abiertos para no perder el horizonte,
ella, que anduvo su corazón envuelto en un paño azul.

Ahora su voz ronda como buscando algo,
quizás el verso sobre la fatiga de conquistar la primavera,
quizás el pálido beso que jamás llegó al frente de guerra.