martin-calix

Martín Cálix (Honduras, 1984)

Parte del sello editorial independiente, subVersiva. Ha sido publicado en la revista Tercer mundo (1ra. Edición, 2011), en la revista Mera V (3ra. Edición Febrero, 2012), en la 1ra Antología de cuento y poesía de La fonola cartonera, Chile (2013), en el Dossier de poesía centroamericana comprometida de la Revista hispanoamericana de cultura OtroLunes, España (2013) y en la Revista Umbigo, México (2014).
Obra publicada:
Partiendo a la locura (Ñ Editores|2011) (segunda edición para Casasola Editores |2012)
45° (Ñ Editores|2013)
Eleanor Rigby
Siempre Eleanor, siempre tus discos, siempre los perdidos y enfadados misterios de tu piel. Siempre Eleanor, nunca otra, vos nada más. La vida no es larga, sólo dura lo que dura el brillo de tus ojos en el termómetro de la distancia.
Eleanor, pequeña, cansada y descalza.
Eleanor, tus manos inquietas y tu tambor de hojalata
habitas en una casa vacía encima de la lluvia
donde las ventanas están rotas por la esquina que conectan al sur de tus labios.
«Señorita Rigby,
¿quiere té para aliviar su corazón?»
Encendes un cigarro con la misma ternura con la que escapas del sueño. Eleanor, nunca viste la guerra, nunca soñaste la oscuridad, siempre vos Eleanor. La llave que abría el mar era tus dientes.
Ahora toda la gente está sola, Eleanor, como a vos te gusta.
Como a vos te gusta
como a vos te gusta
como a vos te gusta
[…]
all the lonely people
where do they all come from?
Vienen del terror de la oscuridad que la guerra nos heredó.

Hay instrucciones

puestas en la lista para ir al mercado
letreros que hablan
de cómo llegar a vos
de cómo encontrarte
convertida en árbol
en sed de los transeúntes
convertida
en otra vida
que se encuentra lejana
de todos los tiempos
lejana como el mar
y su furia de dios
lejana como la inquieta luz que no guía a nadie
que no tiene futuro
porque no le interesa verse fotocopiada
archivada
doblada en mil cuerpos inertes.
Toma 7
Los trapecistas se quitan la piel y la ponen al revés
doblada sobre la cama
porque amaneció triste la ciudad.
Los trapecistas
son almas con cierto nivel de sarcasmo
los viernes por la noche
después de las 10.
Beben cerveza y les encanta llorar una vez al día.
Los trapecistas alguna vez tuvieron alas
y es por eso que bailan en la cuerda del tendedero de ropa.
En la terraza de mi habitación
vienen a celebrar sus cumpleaños
y se enamoran para toda la vida una vez al mes.
Ayer por la tarde mandaron un satélite al espacio
creen que dios les contestará
creen que cuando no está en el cielo
dios habita en el techo de casa
escondido
porque le tiene miedo al gato.
Una voz les contestó:
atrévete a acompañarme, vamos a andar por los cables.
Desde entonces no se les puede borrar la sonrisa del rostro.

FacebookTwitterGoogle+

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *