Tony Raful Tejada (Santo Domingo, 1951)

Tony Raful Tejada (Santo Domingo, 1951) | FIPGNicaragua

Tony Raful Tejada (Santo Domingo, 1951) es poeta, abogado, ensayista, comunicador social y politólogo.   Miembro de Número de la Academia Dominicana de la Lengua. Premio Nacional de Literatura (2014). Premio Nacional de Historia (2013).

Condecorado por el Presidente de Chile, Ricardo Lagos, con la medalla del “Honor Presidencial”, en conmemoración del centenario del natalicio del poeta Pablo Neruda (2004), y por el Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández con la Condecoración “Orden del Mérito Duarte Sánchez y Mella, en el grado de Caballero” (2012). Condecorado por el Ministerio de Cultura de El Líbano, con la “Orden Khalil Gibrán”, por sus aportes a la cultura y literatura en su condición de descendiente de libanés (2014).

Últimas obras poéticas publicadas: “Danza del amor y los mandalas, (2010), “La barca y el gavilán” (2012), “Mirándote bailar, cantatas y partituras para amantes y duendes” (2012), “La loca del “Café Sublime” (2013). “El abuelo de Gastón en abril de 1965” (2015).

Director de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña (1982-84) Ministro de Cultura de Rep. Dom. (2000-04), Diputado ante el Parlamento Centroamericano (2010-16).

Ante una mujer desnuda

Sorprendí la luz en la colmena del alba,

alta cima que arde como esplendente llama,

acecho dulce del cuerpo que fosforece,

feroz cimitarra donde entigrecemos,

velluda armadura donde la eternidad nos destierra,

empeño de abismo donde se amurallan los sentidos,

claustro del semblante y del milenio dulce,

convulsiona la alondra bajo el fuego del gemido

y es hondura más sonora que el instante

donde la aurora del alma aflora.

Embiste el imán su secuencia ciega,

y la rosa reanuda su mudanza a la deriva,

una estrella de mar se hospeda en el vino

y cabecea en la desnudez su fugaz hermosura,

nos embosca el fósforo ceniciento,

la grávida ensenada del vigía alucinado,

es omniluciente el volumen de los pechos y la loca pisada

donde el amor es un túnel fresco,

un oficio indecible de escándalo y degüello.

Todas mis locuras caben en tu recinto

y es tu cuerpo desnudo la plenitud perdida

del milagro la ocasión festiva,

del volcán furioso y erguido que sólo por ti

se alza y se derriba

y vuélvase acero y quejido

para el desquite de su orgullo herido.

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