Luis Manuel Pérez Botiel (Cuba, 1969)

Luis Manuel Pérez Botiel nació en Remedios, Villa Clara, Cuba, en 1969. Ha publicado en diversas editoriales cubanas y extranjeras.

Ha obtenido importantes premios literarios, en los predios de la poesía, tanto en la isla de Cuba como en otros países, entre los que destacan el Premio Casa de las Américas, 2002, y el Premio Internacional “Manuel Acuña” de poesía en Lengua Española en el 2013. Alcanzó en 2013 el Premio Internacional a la trayectoria literaria que otorga la Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos.

Es Miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artísticas de Cuba. Colabora con varias revistas literarias en Hispanoamérica. Su obra ha sido traducida a varios idiomas y ha participado en múltiples eventos internacionales donde ha impartido conferencias sobre poesía cubana

TATUAJE CON LA SAL DE LOS PUENTES

No vuelvas a los lugares donde fuiste feliz
Ese mar de las arenas negras
Donde sus ojos se abrieron al asombro
Fue sòlo una invención de tu nostalgia
Delfin Prats

En las naderías de la existencia, el desamor
Me ampara como una carta de triunfo. La sal
De estas temporadas me hace declinar la fe, la soledad
Que tengo, mi otro lado, la angustia. Difícil es escribir desde una isla
Ese raro fingimiento que llega al mar, siempre al mar,
Donde nadie imagina, de modo inequívoco, estos otros mapas.
Distante van los que se aproximan con alguna
Señal que nos deje otras sajaduras, la felicidad
Que no tengo. La sal que no tengo. La brevedad
De otras anunciaciones. Ireneo aduce que en estas
Regiones el que amó hasta el fin tuvo siempre
Sed de estos lindes. La sal misma caía,
Impenitente, hasta los lugares donde el cuerpo queda
Desprotegido, frágil diría. Nada haré para asumir otras emanaciones,
Nada haré para satisfacer al que llega con su liturgia
Y dice amarte hasta el fin del mundo, ahora que no quiero
Volver a los lugares donde fui feliz, como dijo el poeta. Mi cuerpo
Ha quedado desprovisto de esos falsos enigmas.
Ireneo asumo que ha sido así de los siglos por los siglos
Y busca la belleza en la mirada de aquellos que van
Pasando un puente, la sal de los puentes, la neutralidad
De la sal, el esperpento de la sal a la deriva. Difícil ha sido
Ireneo alcanzar lo que las palabras no alcanzan, ni yo mismo
Pudiera describirte en ese tatuaje que tiene tu pecho,
Semejante a un ángel en plena contienda, un tatuaje
Que me recuerda cuán frágiles somos en la medianoche,
Un tatuaje delineado para hacerme creer que todo es bello y
Cuánto hay de felicidad en nuestras magras existencias.

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