Por Antonio Pérez-Hernández y Torra
Embajador de España en Nicaragua
Es un placer estar con ustedes hoy en esta bella ciudad de Granada. Nos hallamos reunidos intelectuales, hispanistas, académicos de Nicaragua, autoridades, el Alcalde de Granada, la flor y nata de la sociedad granadina, incluyendo la querida familia de nuestro José Joaquín Quadra, para rendirle homenaje en este año en que se cumple el 50 aniversario de la fundación del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica.
Recordarán muchos de ustedes que hace unos meses el INCH y la Embajada, junto con gran parte de las instituciones y autoridades leonesas promovieron un homenaje a su querido amigo Edgardo Buitrago, miembro fundador del INCH al igual que él. No puedo sino felicitarme de la feliz coincidencia de que en el aniversario del INCH gocemos aún de la posibilidad de ofrecer este homenaje a dos personalidades tan representativas de sus respectivas ciudades, parte consustancial ambas de nuestra historia común y del patrimonio cultural e intelectual que nos une a españoles y nicaragüenses.
Ambos se erigen además en representantes de toda una generación de intelectuales que creyeron en la necesidad de revitalizar los vínculos culturales -si me permiten el anacronismo- “entre los españoles de Europa y los españoles de América”. A ellos debemos que desde hace 50 años haya funcionado una institución dedicada al noble fin de promover el intercambio cultural, la circulación de ideas, el viaje de la literatura y las artes en ambos sentidos. El reconocimiento a los miembros fundadores presentes es por tanto el reconocimiento a todos los miembros fundadores y a los presidentes y directivos pasados de esta institución; a personalidades como Pablo Antonio Cuadra y José Coronel Urtecho que dejaron bien alto la enseña nicaragüense cuando colaboraban con sus amigos de España y del resto de Iberoamérica en la empresa común de volver a hacer un sitio para la hispanidad en el mundo; a mis queridos amigos Carlos Tunnerman, Alejandro Serrano Caldera, a la profesora Nydia Palacios a Jorge Eduardo Arellano y a Pedro Xavier Solis, sobrinoEs un reconocimiento igualmente a la trayectoria del INCH, que en 50 años ha vivido un sinnúmero de vicisitudes, desde el terremoto, hasta la Revolución y la transición a la democracia actual, siempre como el socio indispensable de la cooperación cultural española en Nicaragua y como referente cultural de la ciudad de Managua y –a través de sus filiales, como la de Granada- también de otras ciudades del país. El INCH ha sido en este tiempo facilitador del intercambio, escenario de conciertos, ponencias, espacio de diálogo y encuentro. José Joaquín Quadra ha presidido el INCH durante muchas de estas etapas y cuando no la presidió, la apoyo desde la Junta directiva o, como hoy permaneciendo como referente intelectual de la misma, siempre atento y pendiente de la evolución del INCH.
Hoy que evocamos la historia del INCH a través del reconocimiento a José Joaquín Quadra, creo que es justo referirnos igualmente al futuro de la cooperación cultural entre España y Nicaragua. He de confesarles que estamos ilusionados con la nueva etapa en la que estamos trabajando. Nuestra ambición de abrir un Centro Cultural español en Nicaragua, igual – incluso mejor- que los que ya forman parte de la Red de Centros culturales de la AECID en Centroamérica va haciéndose realidad poco a poco. Nos queda camino por recorrer, pero gracias a la colaboración que nos está prestando el Presidente del INCH, D. René Mejía González, y la Junta directiva actual, – a quien aprovecho para transmitir mi más sincero agradecimiento- hemos dado pasos importantes para que esta nueva institución cultural para Managua vaya cobrando forma, primero a través de una programación acorde con los prioridades de la Estrategia de Cultura y Desarrollo de la AECID y en breve –espero que no más tarde de 2011- con la inauguración de una nueva sede para el Centro cultural.
El Centro Cultural se sumará al rico y plural panorama de las relaciones culturales entre nuestros dos países. Estas se manifiestan a través de múltiples cauces. Existe una relación estrecha entre Universidades españolas y nicaragüenses en las Humanidades y en la cooperación científica. Muchas asociaciones y ONG’s están dedicadas a potenciar la formación y los intercambios en el ámbito cultural; la propia Casa de los Tres Mundos aquí de Granada colabora con ONG’s españolas en la formación artística. Gracias al Festival de Poesía de Granada año tras año acuden a esta ciudad las figuras de mayor prestigio de la poesía española y la poesía nicaragüense sigue encontrando un espacio en los Cuadernos Hispanoamericanos que edita la AECID. No puedo omitir además la valiosa cooperación que existe entre la RAE de la lengua y la Academia Nicaragüense de la Lengua.
Con la creación del Centro cultural de España en Nicaragua disfrutaremos de un actor más en este rico panorama de contactos. El Centro cultural tiene por vocación abrir un nuevo espacio para el diálogo y la cultura en la ciudad de Managua y ofrecerá sus instalaciones y su programación con el objetivo de que la cultura pueda ser un instrumento de transformación y desarrollo de la sociedad. Pero el Centro Cultural español no puede sustituir ni soslayar la aportación a la cultura en Nicaragua de otras instituciones, sino que llegará como una mano más para labrar en un contexto fértil.
El INCH confiamos que seguirá siendo entonces, como lo ha sido los últimos 50 años, socio privilegiado de la cooperación cultural española, aunque ya no sea el vehículo ineludible de nuestra acción cultural en Nicaragua. Estamos convencidos de que en esta nueva etapa el INCH seguirá siendo, con nuestro apoyo y cariño, y el trabajo de todos ustedes, el espacio de encuentro de intelectuales, hispanistas, académicos y contribuirá desde su propia concepción de la cultura en dinamizar y divulgar la cultura en Nicaragua.
Sólo me resta reiterar a José Joaquín Cuadra el agradecimiento de la Embajada de España por su trabajo en pro de la cultura, los valores humanísticos, la solidaridad y las relaciones entre España y Nicaragua.
ANTONIO PEREZ-HERNANDEZ Y TORRA
EMBAJADOR DE ESPAÑA EN NICARAGUA