Notas y noticias relacionadas con la poesía nicaragüense en el Mundo. Que hablen y menciones a nuestro gran Darío, nos llena de orgullo.

“Y la carne que tienta con sus frescos racimos/ y la muerte que aguarda con sus fúnebres ramos” –Rubén Darío
Barcelona Poesia llenará la ciudad con un centenar de actividades poéticas desde hoy hasta el día 27. Esta es una selección del extenso programa.
El País presenta en este reportaje Poesía: encuesta urgente 12 personajes de la cultura que analizan la situación del género, hablan de su relación con él y seleccionan un verso, con motivo de Barcelona Poesía que arranca hoy .
Javier Cercas, que concluye citando al clásico nicaragüense, dice que lee poesía, pero que en una época leyó más. “No sé de qué depende, va a temporadas, a que pilles un autor que es la bomba. En realidad, no distingo mucho entre poesía y prosa, la prosa, para mí, ha de tener la misma potencia, intensidad y síntesis de la poesía”. El escritor deplora que hoy en día llega poca información de la poesía que se hace fuera y viceversa. “Antes había más comunicación, injerencias, apropiaciones, el panorama era mucho más vivo. Ahora pregunta fuera quién es Gil de Biedma”. Cercas opina que la poesía debería funcionar mejor de lo que lo hace, dada su capacidad de adaptarse a lo digital. “¿Está en decadencia la poesía? No se. Siempre ha sido un género minoritario. Es posible, sin embargo, que, paradójicamente, se lea más que nunca, como todo, porque mucha más gente tiene acceso a ello”. Para el autor de Soldados de Salamina, la poesía tiene que ver con estados de ánimo. Él tiene en la mesita de noche a Nicanor Parra. “va bien para levantarte la moral, un gamberro total”. Pero también relee mucho a Verlaine, “aunque haya quien lo encuentre decorativo, suena tan bien… yo aprendí francés con él, me sé de memoria muchos de sus poemas, los recito cuando bebo; cuando disfrutas de verdad es cuando los declamas”. Cercas no se contenta con elegir un verso o un par de ellos, recita todo un poema de Rubén Dario, “y tú escoges”. Pues: “Y la carne que tienta con sus frescos racimos/ y la muerte que aguarda con sus fúnebres ramos”.